Huerta construida en Mayo 2014

La huerta de Invierno I

Con menos esfuerzo del que uno se imagina se puede mantener una huerta produciendo en forma continua. Para casi todos los climas de Chile se puede mantener algo creciendo al aire libre si se eligen bien las variedades y se realizan algunas actividades.

Las ventajas de trabajar con una continuidad en los cultivos son de peso ya que obviamente obtenemos más vegetales durante más tiempo, resguardamos la tierra, evitamos ataques en primavera e incluso nos evitamos hacer toda la preparación de la huerta de una sola vez.

 

En invierno se obtienen muchos de los mismos vegetales de verano además de otros que crecen exclusivamente en los días cortos y fríos. Las heladas pueden ser un problema pero salvo casos extremos los vegetales de invierno resisten bien. Hay otros que vienen del otoño y que conviene tengan su período de crecimiento vegetativo en invierno. Así para la primavera y su entrada en floración tendrán una buena estructura base para dedicarse a producir alimento.

 

Si mantenemos nuestros vegetales de invierno con sus raíces “amarrando” la tierra y sus nutrientes, las lluvias no provocarán estragos como erosión o deslavado. También se mantendrá mejor aireada y más esponjosa. Las malezas tienen un efecto similar, pero si se dejan estar en un mismo lugar todo el invierno y no se mueve la tierra como hacemos para nuestros vegetales la tierra se apretará y será un gran trabajo desmalezar.

 

La primera buena sorpresa que recibí al comenzar una huerta de invierno en serio fue que las babosas desaparecieron. Supongo que la humedad continua que mantienen las malezas dejadas a lo suyo todo el invierno es el ambiente ideal para las babosas, y con la huerta cuidada ya no les queda lugar. También se ven más abejas ya que se mantienen flores cuando más falta les hacen a las abejas. Las chinitas que antes desaparecían durante el invierno deben encontrar alimento en las habas.

 

Respecto del trabajo, casi no se necesita regar y personalmente se me hace mucho más manejable tener un poco que hacer todas las semanas que no hacer nada en todo el invierno y luego hacerlo todo de una vez en primavera.